Este artículo analiza el papel de las rutas verdes como instrumentos de dinamización turística, cultural y territorial en la España Verde (Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi) con el enfoque de sostenibilidad. A partir de un enfoque comparativo, se estudian 12 rutas activas entre 2022 y 2025 mediante una metodología mixta que combina revisión documental, informes oficiales públicos de actores locales y la construcción de un Índice Integrado de Turismo Cultural (IITC) de diseño propio. Destacan casos como la Senda del Oso y la GR-38, donde la integración de narrativas culturales y estrategias turísticas inclusivas ha potenciado el impacto territorial. Sin embargo, se identifican barreras persistentes: carencia de financiación estable, baja conectividad con transporte público y ausencia de indicadores estandarizados de seguimiento. El estudio concluye que las rutas verdes poseen un alto potencial de replicabilidad, siempre que se adapten a las singularidades locales y se inserten en políticas de turismo sostenible y cohesión rural. Los resultados evidencian que las rutas verdes, cuando se gestionan con criterios de gobernanza colaborativa y lógica territorial, actúan como catalizadores del desarrollo sostenible, favoreciendo la valorización del patrimonio cultural, la movilidad suave y la generación de empleo verde.
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