¿Turismo Cultural en Topes de Collantes?
Martha Alonso Vives
Kalpana. Nro. 17- 2019 (pp. 6-30) ISSN: 1390-5775 ISSN-e: 2661-6696
Las ciudades son conjuntos habitacionales, y conjuntos de viaje, de trabajo y de
circulación, físicamente delimitados hasta cierto punto. Por otro lado, o al mismo tiempo,
son conjuntos comunicados por redes invisibles, deslocalizadas, con bajo arraigo
territorial. Entonces, los imaginarios aparecen como un componente necesario,
constantemente presentado en la interacción social y refiriendo a formas de interacción
no objetivables físicamente, o que sólo en forma inmediata pueden aludir a posiciones
particulares en la ciudad. Por lo tanto, los imaginarios se tornan importantes para
establecer relaciones de localización de los sujetos, o también su deslocalización o su
incierta deslocalización: ¿Desde dónde nos hablan?» (Lindón, 2007, p. 92)
“El imaginario no sólo es representación simbólica de lo que ocurre, sino también es el
lugar de elaboración de insatisfacciones, deseos, búsqueda de comunicación con los
otros”. (Lindón, 2007, p. 93)
“La noción de imaginarios remite más a aspectos donde lo real, lo objetivo, lo observable
es menos significativo. Reconoce más fuertemente el carácter imaginado. Estamos frente
a un proceso de fundamentación y reconstrucción incesante del objeto”. (Lindón, 2007,
p. 99)
Es una necesidad en cualquier objeto de análisis de las ciencias sociales. La época de los
estudios de los modos de producción, como fueron los económicos, o la globalización
como un proceso solo económico y tecnológico, se mostró muy insuficiente. Quien no
considere los aspectos imaginarios de la globalización entiende poco» (Lindón, 2007, p.
99)
Laura Susana Zamudio Vega en su artículo Los imaginarios en la percepción de los lugares
turísticos nos referencia a Hiernaux-Nicolas (2002), menciona que “se entiende por imaginario
al conjunto de creencias, imágenes y valoraciones que se definen en torno a una actividad, un
espacio, un periodo o una persona (sociedad) en un momento dado. La representación que el
imaginario elabora de un proceso es construida a partir de imágenes reales o poéticas (inmersas
en el campo de la fantasía). Variable y distendido, el imaginario es una construcción social –al
mismo tiempo individual y colectivo – en permanente remodelación, una suerte de edificio
mental que nunca termina ni se terminará de ampliar y remodelar. Así el imaginario turístico
sería, aquella porción del imaginario social referido al hecho turístico, es decir a las numerosas
manifestaciones del proceso societario de viajar, cuya construcción es compleja, subjetiva,
intervenida por la transferencia tanto de las impresiones subjetivas captadas a través de
experiencias de vida, como de datos recogidos de otras personas o medios de difusión “(Citado
en Zamudio, 2011, p. 116).
El Dr. Alfonso Baños Francia en su publicación Imaginario, Turismo y Transformaciones
Urbanas en Puerto de Vallarta referencia a, Hiernaux (2012), “Para Hiernaux (2012), el turismo
presenta cinco imaginarios dominantes y gracias a ellos (o a la mezcla de ellos), la actividad
recreativa es una pieza clave en el engranaje de la sociedad contemporánea.
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